domingo, 17 de junio de 2012


Eran las 4 de la tarde en el gran Buenos Aires, afuera la gente caminaba de aca para alla. Lucas podía ver sus cabezas chiquititas debajo de todos esos pisos, de vez en cuando aparecia una cabeza de color y eso lo sorprendia. Cuando llovia era muy divertido ver por la ventana todos los paraguas de aca para alla como pequeñas estrellas negras girando en el fondo del mar, pero hoy no era ese dia. Hoy era un dia hermoso, había mucho sol , aunque todavía se sentía el frio del invierno. Las palomas volaban de aca para alla, los autos se quedaban parados en la calle haciendo fila y tocando bocina todo el tiempo. Lo de siempre, pero a Lucas ya la rutina lo aburría. Hacia años que se quedaba muchas horas mirando por la ventana, dentro de su cabeza pasaban muchas cosas, imaginaba historias, las vidas de cada una de esas personas que veía desde arriba de su edificio, imaginaba universos, animales, miles de cosas todo el tiempo pasaban por la cabeza de Lucas. Desde que nació el nunca hablo, no dijo ni una sola palabra, solo chillaba cuando no le gustaba lo que le hacían o cuando quería expresar su enfado pero nunca hablo, nunca se le antojo, el no era como todos los chicos, lo sabia. Desde pequeño supo que era diferente, los chicos en su escuela lo trataban raro y al poco tiempo dejo de ir y una nueva maestra venia a su casa,su madre lo trato de cuidar y le dio amor hasta hace poco tiempo que parece que ya se había cansado de el, tenia una niñera que lo cuidaba todo el tiempo pero que tampoco le daba mucha bola, lo dejaba o todo el dia sentado frente al televisor o frente a la ventana y casi todos los días, Lucas prefiria la ventana.
Estaba aburrido, ya no le gustaba mirar la ventana quería poder salir de ese departamento, explorar lo que era el mundo exterior. Alguna que otra vez algún animal se paraba cerca de su ventana, era un animal pequeño con un pico y sin brazos y volaba muy rápido. Hubo una vez que encontró un nido lleno de esos pequeños animales de color gris pero en cuanto su madre se entero, el nido nunca mas volvió a aparecer, ni tampoco los pajaros.
Estuvo sentado frente a la ventana hacia como ya cuatro horas y hacia dos que el sol le pegaba en la cara, le gustaba, le daba calor pero le dolia la cabeza y tenia un poco de fiebre. De repente vino la niñera llamándolo, -“Luquitas, Luquitas ¿Dónde andas?”-, apareció en el umbral del living, su cuidadora venia de la pieza de su madre. Siempre se tiraba allí a mirar televisión y alguna que otra vez revisaba los cajones y robaba unos papeles que eran casi todos iguales. Su niñera se acerco, -“¿Que seguís mirando la ventana?¿No queres mirar la tele un ratito?”-, lo agarro y lo quizo levantar pero al instante Lucas comenzó a gemir y gritar, lo solto -“Bueno, bueno, como quieras”-  El sonido de un teléfono comenzó a sonar, era el celular de la mujer. Se lo saco del bolsillo y se retiro a hablar por teléfono a la cocina dando la espalda a Lucas. Este de repente se sorprendió , vio como esos animales que el tanto les gustaba y nunca mas habían aparecido, llegaba volando a mucha velocidad contra su ventana. Vio que no paraba y en un momento le dio miedo porque pensó que se le iba tirar ensima, cerro los ojos y un ruido seco se escucho. Poco a poco por el miedo los volvió a abrir y no había nada en la ventana, no había señales del animal.¿Habria desaparecido otra vez? Se levanto y fue caminando a espiar por la ventana, allí estaba el animal. Se encontraba tirado, desparramado con los brazos abiertos ensima del borde de la ventana, no se lo veía tan bien y no se movia. En su pie parecía tener un pequeño papel, realmente era muy intrigante para Lucas ese ser vivo que tenia delante de su mirada , necesitaba tocarlo, inspeccionarlo , ver como era y un maldito vidrio lo separaba del exterior. Mientras la niñera se reia de fondo y comia un paquete de galletitas, Lucas a sus espaldas llevaba una banqueta hacia la ventana. Una vez vio a su madre que abria la ventana aquella y recordaba muy bien que tenia una perilla para que se abriera de par en par, necesitaba encontrar esa perilla. Puso la banqueta enfrente de la ventana y lentamente se subió, empezó a tantear la perilla hasta que la encontró. Ya la tenia pero ¿Cómo hacia? Empezo a tocarla y hacer cualquier movimiento para ver si se abria la ventana. Pasaron unos segundos y de repente no supo lo que hizo pero sintió como la ventana hacia un “crack!” y se abrió. Se tambaelo de un lado al otro ensima de su silla y casi se cayo pero se agarro rápidamente de la ventana y se estabilizo hasta recomponer el equilibrio. –“Bueno chau Clau madale saludos a los chicos……dale…..bueno…..besitos”- la niñera corto y cuando se dio vuelta para ver que estaba haciendo el nene, lo vio devuelta como lo había dejado sentado mirando por la ventana. Pobre pendejo, que horror tener un hijo asi. Le dio mucha lastima y fue a ver si el sol no le estaba haciendo mal. Se acerco, -“A ver Lucas te voy a tocar un segundito nada mas , solo para ver si tenes fiebre porque te dio mucho el sol en la cabeza todo el dia, ¿Me dejas si?” Parece que el chico se dejo tocar, pocas veces lo hacia. Se sintió bien , parecía que estaba formando un vinculo con el. Le toco la frente, la tenia un poco caliente. –“Tenes un poquito de fiebre, vamos a llamar a mama para ver que hacemos”-, se dio media vuelta y fue a buscar el teléfono. Lucas aprovecho cuando su niñera se fue, y volvió a abrir la ventana, de puntitas de pie llegaba.  Fue a buscar la banqueta para volver a subirse y asi  trepar y pasar hacia el otro lado. La agarro y rápidamente ya estaba pasando su pierna hacia el pequeño borde exterior del edificio. El edificio donde el vivía tenia 40 pisos y ellos estaban en el 30. Ya el niño estaba completamente del otro lado de la ventana, apoyado agarrándose del marco exterior dela ventana. Corrio la mirada y vio hacia abajo, comenzó a marearse pero se agarro fuerte del marco con las dos manos para no caerse, allí estaba a unos centímetros, el animal. Estiro su brazo y lo agarro, de repente la punta de su zapatilla se deslizo y fue a para hacia el vacio, Lucas emitió un gemido y tiro todo su cuerpo hacia dentro, cayo ensima de la banqueta y luego en el piso. La ventana del envión se cerro automáticamente. Y escucho como de la otra habitación venia su niñera corriendo para ver que había sucedido, era muy tarde para agarrar la banqueta, asi que metió al animal dentro del bolsillo de su buzo y se quedo callado. –“Que paso!”- grito la niñera, -“¿Que hiciste Lucas con esa banqueta? Te podes matar, veni para aca”-, lo agarro del brazo y el niño comenzó a gemir y a moverse, -“Calmate, que tenes fiebre, dale Lucas, vamos a tu pieza”- ,lo llevo a la rastra hasta su pieza. –“Quedate aca que tengo que ir a buscar algún analgésico al botiquín del baño porque parece que si yo no me hago cargo de vos tu mama menos”- se retiro de la pieza dejándolo  a Lucas solo. Era su ultima esperanza, no le gustaba la niñera que tenia, nunca le gusto,lo tocaba demasiado, quería irse, quería ir con su mama. Saco al animal del bolsillo y le retiro el papelito que tenia en la pata y se lo guardo en el bolsillo, luego dejo la paloma allí muerta en su pieza y se corriendo hacia el baño. La niñera estaba en cunclillas de espalda a la puerta buscando en el botiquín un analgésico, el niño fue agarro la manija de la puerta , -“Lucas que haces…”- de un portazo cerro la puerta y la cerro con llave. Del otro lado no paraba de gritar la mujer, -“Pendejo que haces!”-, -“Te voy a matar! Te lo juro! Pendejo de mierda!”-. Trotando fue hacia la puerta de la casa, la abrió y se escapo. Tomo el ascensor y bajo hasta el hall de entrada. No estaba el hombre ese que tanto le daba miedo, un anciano con bigotes negros y cabello blanco que siempre quería hacerle muecas o jueguitos y el terminaba gritando. Salio corriendo y empujo la puerta de vidrio y en un instante estaba parado en la vereda. Ahora ya formaba parte de ese universo que existía, de las historias que el tanto se imaginaba, ya era una cabezita mas en la calle. Le entraron ganas de saber como se veria desde su ventana pero no quería volver mas allí. Comenzo a caminar perdido por la calle, doblo en una esquina y lo asombro un camión blanco lleno de círculos de colores. Un señor estaba en la parte de atrás moviendo unas cosas. A Lucas le llamo la atención y lentamente fue acercándose hasta quedar atrás de un auto que se encontraba detrás de la camioneta. Alli había un hombre vestido de blanco, bastante joven, con un sombrero blanco que le quedaba bastante ridículo. La camioneta atrás tenia como una cortina de metal pintada de blanco y con otras pintadas que decían “HELADOS MAURITO”

¿Que se siente ser muy poderoso, manejar a un monton de personas, tener una gran casa, un gran auto, todo el dinero que uno pueda pedir e incluso ademas una linda y sexy mujer al lado? Habria que preguntarle a Jorge, porque cada vez que en alguna reunión familiar se tenia que presentar o con algún socio extranjero, hacia siempre el mismo chiste. Siempre caia mal, era un comentario muy engreído pero alguien una vez le había dicho que era el hombre mas grandioso de la Argentina y el se lo creyo. Hacia años que manejaba y era la cabeza de la empresa láctea mas grande del país. Fue heredero de la empresa, su tio se la había cedido ya que no tenia hijos y la persona mas allegada y cercana que tenia era el propio Jorge, hubo un cambio en el contrato por los apellidos aunque la sangre era la misma. Los fundadores fueron los bisabuelos de Jorge, gente trabajadora y fieles a sus empleados, como toda empresa empezó de abajo con poca gente y poco a poco a medida que paso el tiempo fueron creciendo hasta convertirse en lo que eran ahora : una gran empresa liderada por un idiota, porque hasta Jorge lo sabia, el era un idiota, su mujer se lo hacia saber todo el tiempo. Era un padre de familia, estaba casado hacia ya 10 años y tenia un pequeño hijo de 10 años el cual tuvo apenas conoció a su esposa, con ellas las cosas no iban bien pero seguían ya que el necesitaba dar una buena apariencia a los medios, ser el padre de familia, el hombre perfecto y supone que su mujer lo aguanto todo este tiempo porque necesita la plata y el sustento económico, pero hacia mas de 3 años que estaba hipnotizado por Margarita y apenas ella le dio el “Okey”, al poco tiempo ya había subido de rango hasta lo que es ahora, gerenta en finanzas de la empresa.  Mantenian una aventura hacia ya mas de 5 meses; todo había comenzado un miércoles cuando el la obligo a quedarse después de hora con la excusa de que tenia que hablar ciertos temas con ella. Despues que todos los empleados se fueran, Jorge vio que quedaba un pibe joven de publicidad con la computadora. Fue y a los gritos le dijo que se fuera, -“¿¡Que queres quedarte mas tiempo en la oficina boludo!?”-,-“¡Mira que no te pagamos por quedarte hasta estas horas!”-. El joven empleado se fue con la cabeza gacha mientras Margarita con una sonrisa malévola se quedaba mirando la escena, no cabia dudas a Jorge le encantaba demostrar su poder. –“¿Que hice de malo Sr?”- comenzó la conversación ella con un tono muy sensual y provocativo,  Jorge lo vio venir. –“Creo que vas a hacer algo mal, mejor dicho, podrías hacer algo mal”-,  Margarita emitió un gemido de sorpresa,  -“Ah! Expliquese mejor señor, no lo entiendo”-, sonrio. –“Por favor no me digas señor, decime Jorge”- le dijo sonriendo el magnante empresario. Continuo diciendo –“Sabes en esta empresa tenemos los mejores productos lacteos-“, “La mejor leche”, con una sonrisa perpicaz lo interrumpió Margarita, -“Exacto, la mejor leche. Y seria una pena que no la probaras”- se le insinuo . –“¿Y usted quiere que pruebe su leche?”- La conversación cada vez tomaba un color mas rojo. –“Quiero, deseo que si puede y tiene tiempo Margarita, se quede conmigo en mi despacho y se tome un rico vaso de leche conmigo”-, la mujer se acomodo en el sillón de cuero delante de su escritorio y cruzo las piernas otra vez para seducir a Jorge, -“Me gusta su idea y como la acepto, también la modifico probare su leche pero vayamos a un restaurant o bar cerca y juro que comprare su leche”-. Al empresario no le gusto mucho la idea, el la quería en su despacho, la quería sola para el, pero no se podía rehusar y tampoco podía decirle que no al angel que tenia enfrente. –“Me parece bien”- le dijo el , -“Vio que le iba a gustar señor”-, “Jorge”, le corrigio sonriendo, -“Ah cierto, siempre me olvido. Y parece queme voy a tener que ir acostumbrando”, le dijo riendo entre dientes y mirándolo fijo. Los dos rieron y salieron de la oficina y pararon en el bar mas cerca, ella no tomo leche, sino café y luego la llevo a la casa. Asi comenzó las idas y vueltas de un viejo empresario con una mujer joven dispuesta a todo.
Hacia ya cinco meses que venían saliendo, tuvieron sus momentos hot aunque ella siempre lo paraba cuando tenían que llegar al acto sexual. Siempre había algún problema. Muchas veces estaba indispuesta, otras tenia que irse rápido, cumpleaños de un sobrino,etc. Siempre tenia cosas que hacer y se rehusaba. Jorge se dio cuenta que la mujer le gustaba el poder y que también no quería saber nada de sexo. Un dia mientras estaban a los besos en la oficina el le dijo, -“Sacate la ropa”-, -“No me parece”- le dijo ella, -“Entonces voy a tener que cortar todo y que vuelvas a tu puesto”, la desafio el con un tono leve. Inmediatamente Margarita sin decir palabra alguna comenzó a sacarse la ropa y cambiar completamente de actitud. Lo desvistió a el e hizo que le tocara los pechos, pero antes de que el se le acerque, ella le dijo parándole la mano a tan solo centímetros, -“Ah, espera un momento. Sabes, me gustaría mucho poder tener un auto nuevo, podríamos salir mas y hasta podría ir a mi casa y llevarte conmigo”, le dijo con mirada frívola; Jorge no sacaba la mirada de los pechos de su amante, -“Eh, ¿que me dices Jorge?”-, -“Claro, claro cualquiera para vos”- le dijo gediendo desesperado por tocarla. Margarita rio y se dejo tocar los senos y asi obtuvo su primer auto y comenzó a saborear el placer de la manipulación sexual.
Ahora en la actualidad, con emplezo nuevo , auto nuevo y un ropero lleno de prendas iba caminando con Jorge a su lado. Ella tenia una planilla en la mano y el vestia un saco importado donde se le marcaba la panza con unos mocasines lustrados, era un dia de chequeo. Paseaban por los salones mirando ejecutivos mientras Margarita anotaba todo , ella le nombraba a los trabajadores que Jorge estaba mirando, le decía su expediente y se retiraban. Todos los empleados miraban al duo que caminaba por los pasillos como el demonio y la muerte juntos, el miedo que les tenían era enorme y eso a Margarita le fascinaba; a Jorge le gustaba que todo el mundo sepa que la imponente mujer que tenia al lado, era suya.
Mientras caminaban por los pasillos pasaron por la oficina de Ricardo, el empleado estaba sacando fotocopias, hoy no tendría que estar trabajando. Era un hombre muy profesional en lo que hacia, le gustaba ir al trabajo y parecía que tenia la misma ambicion de Jorge y ademas compartían el mismo gusto para las mujeres; antes de que el estuviese con Margarita, se había enterado que Ricardo la había invitado a salir pero su secretaria se rehuso a la invitación y lo dejo pagando. A Jorge le gusto mucho saber que ese fracasado no había podido conseguir a su amante y que nunca iba a poder ser tan exitoso como el era, en un momento de cólera cuando se entero de los sucedido pensó llamar a la esposa de Ricardo Mayra, pero aunque el tipo era un idiota , tenia que aceptarlo era un muy buen trabajador y despedirlo de la empresa resultaría una gran perdida. No se tomaba vacaciones hacia ya mucho tiempo, ya era hora de que se tome un par de días, ademas si la seguía estirando los de recursos humanos en cualquier momento podrían caer y hacerle una demanda porno cumplir con las reglas de los trabajadores. Dias atrás había llamado a Ricardo a su despacho, -“Si señor , usted me llamo”-, Y si como no voy a saber lo que yo mismo hago, ¡idiota! pensó Jorge; -“Si Ricardo, mira te llamo porque me parece que estas haciendo un gran esfuerzo por trabajar, y me parece que esta perfecto,muchos trabajadores se tendrían que sentir orgullosos con vos, sos un gran ejemplo, creeme lo que te digo; pero me parece que ya es hora que pares un poco y te tomes un descanzo”-, -“Pero señor no necesito un descanzo estoy en perfectas condiciones, estoy saludable”-, -“Pero se te ve estresado Ricardo, un hombre no puede trabajar tanto tiempo, tantas horas, todos tenemos un limite y no quiero que lo toques, seria muy peligroso para vos”-,-“Pero…-“, Jorge lo interrumpió –“Ademas ¿que es de la vida de la pobre Mayra, Ricardo? Una mujer necesita del hombre en una casa, pobre mujer debe estar sola todo el tiempo, vamos tomate unos días, yo te lo digo”-, -“Pero si sabe que los exámenes médicos dijieron que estaba todo bien”-, -“Si pero vos sabes Ricardo vos sos mi responsabilidad y necesito, realmente que te tomes unas vacaciones o algún pequeño descanzo, por favor te lo pido”- le rogo Jorge. La charla continuo unos minutos mas y Ricardo se fue del despacho aceptando de que ya era hora que se tome un descanzo. Cinco días arreglaron con Jogre, cinco días en su casa o en donde quiera pero no tenia que aparecer por la empresa durante cinco días ni hacer trabajo domestico.
A pesar de tanta charla, el hombre que supuestamente tendría que estar en su casa con su mujer, estaba trabajando, sacando fotocopias. A penas Jorge lo vio pensó: Dios que grano en el culo que sos Ricardo.., aprovecho que estaba de espalda a ellos para darle un susto, -“¿Ricardo, que haces aca?”-, su empleado no se sobresalto y a Jorge no le causo ninguna gracia que su plan de asustarlo no haya salido como quería, -“Oh señor…¿como anda?” le dijo en tono bajo, -“¿Qué arreglamos la semana pasada Ricardo?”- Margarita estaba mirando toda la situación con el mentón hacia arriba casi como disfrutando de la previa de lo que seria una pelea entre superior y subordinado. –“Ya lo se señor, el descanzo…pero tenia que venir”-, -“No voy a discutir mas, dejalo todo ya”, Jose tenia el ceño fruncido para emanar un poco de miedo hacia su empleado, en cierta manera ,realmente lo tenia cansado.  Con la voz temblándole su empleado abrió la boca, -“Per-per-done señor..”- , una de las hojas que tenia en la mano se deslizo de su mano y cayo al suelo cerca de Jorge, este camino unos pasos y logro agacharse, mientras su gran panza de dobalaba hacia abajo le dijo en un tono mas suave, -“De verdad Ricardo,por favor deja ya el trabajo un rato”-,-“Si,si ya lo hare. Es que vine a sacar unas fotocopias que son para el jueves…es que andamos un poco retrasados”, Margarita con esa sonrisa malévola en la boca se acerco mas hacia la puerta y se dirigió a Jorge pero sin retirar la mirada a los ojos de Ricardo y dijo ,-“Vamos dejalo tranquilo, si quiere romperse el culo trabajando es su problema”- A Jose no le hacia mucha gracia que su amante interfiera en las medidas que tomaba pero no podía negarle esos derechos  a esa hermosa mujer que tenia en frente, si ella lo quería, lo tendría. Miro a Ricardo –“Bueno, esta bien, pero apenas termine vuelva a su casa, se lo ve mas cansado de lo habitual. Y mandele saludos a Mayra de mi parte”-, -“Gracias igualmente señor y que tenga buen dia”-. El jefe y su amante se retiraron de la oficina, era la ultima. Dejaron las cosas en el despacho, agarraron sus abrigos y bajaron al hall de entrada de la empresa y se largaron en el Mercedes de Jorge. En el auto, Margarita comenzó a tocar la entrepierna de Jorge mientras este manejaba, -“¿Sabes que mi amor? Hoy estoy lista, tengo ganas de ya sabes que…vayamos a un hotel”-, Jorge se impresiono, no se lo veía venir,¿Tanto tiempo y hoy de la nada, Margarita quería sexo?,¿Qué le habrá hecho querer hacer eso? Continuo tocándole la pierna, acariciándosela. Ya Jorge estaba excitado y quería tenerla desnuda en una cama, no aguanto mas y encaro al hotel mas cercano.
Hoy era la noche.