domingo, 17 de junio de 2012


Eran las 4 de la tarde en el gran Buenos Aires, afuera la gente caminaba de aca para alla. Lucas podía ver sus cabezas chiquititas debajo de todos esos pisos, de vez en cuando aparecia una cabeza de color y eso lo sorprendia. Cuando llovia era muy divertido ver por la ventana todos los paraguas de aca para alla como pequeñas estrellas negras girando en el fondo del mar, pero hoy no era ese dia. Hoy era un dia hermoso, había mucho sol , aunque todavía se sentía el frio del invierno. Las palomas volaban de aca para alla, los autos se quedaban parados en la calle haciendo fila y tocando bocina todo el tiempo. Lo de siempre, pero a Lucas ya la rutina lo aburría. Hacia años que se quedaba muchas horas mirando por la ventana, dentro de su cabeza pasaban muchas cosas, imaginaba historias, las vidas de cada una de esas personas que veía desde arriba de su edificio, imaginaba universos, animales, miles de cosas todo el tiempo pasaban por la cabeza de Lucas. Desde que nació el nunca hablo, no dijo ni una sola palabra, solo chillaba cuando no le gustaba lo que le hacían o cuando quería expresar su enfado pero nunca hablo, nunca se le antojo, el no era como todos los chicos, lo sabia. Desde pequeño supo que era diferente, los chicos en su escuela lo trataban raro y al poco tiempo dejo de ir y una nueva maestra venia a su casa,su madre lo trato de cuidar y le dio amor hasta hace poco tiempo que parece que ya se había cansado de el, tenia una niñera que lo cuidaba todo el tiempo pero que tampoco le daba mucha bola, lo dejaba o todo el dia sentado frente al televisor o frente a la ventana y casi todos los días, Lucas prefiria la ventana.
Estaba aburrido, ya no le gustaba mirar la ventana quería poder salir de ese departamento, explorar lo que era el mundo exterior. Alguna que otra vez algún animal se paraba cerca de su ventana, era un animal pequeño con un pico y sin brazos y volaba muy rápido. Hubo una vez que encontró un nido lleno de esos pequeños animales de color gris pero en cuanto su madre se entero, el nido nunca mas volvió a aparecer, ni tampoco los pajaros.
Estuvo sentado frente a la ventana hacia como ya cuatro horas y hacia dos que el sol le pegaba en la cara, le gustaba, le daba calor pero le dolia la cabeza y tenia un poco de fiebre. De repente vino la niñera llamándolo, -“Luquitas, Luquitas ¿Dónde andas?”-, apareció en el umbral del living, su cuidadora venia de la pieza de su madre. Siempre se tiraba allí a mirar televisión y alguna que otra vez revisaba los cajones y robaba unos papeles que eran casi todos iguales. Su niñera se acerco, -“¿Que seguís mirando la ventana?¿No queres mirar la tele un ratito?”-, lo agarro y lo quizo levantar pero al instante Lucas comenzó a gemir y gritar, lo solto -“Bueno, bueno, como quieras”-  El sonido de un teléfono comenzó a sonar, era el celular de la mujer. Se lo saco del bolsillo y se retiro a hablar por teléfono a la cocina dando la espalda a Lucas. Este de repente se sorprendió , vio como esos animales que el tanto les gustaba y nunca mas habían aparecido, llegaba volando a mucha velocidad contra su ventana. Vio que no paraba y en un momento le dio miedo porque pensó que se le iba tirar ensima, cerro los ojos y un ruido seco se escucho. Poco a poco por el miedo los volvió a abrir y no había nada en la ventana, no había señales del animal.¿Habria desaparecido otra vez? Se levanto y fue caminando a espiar por la ventana, allí estaba el animal. Se encontraba tirado, desparramado con los brazos abiertos ensima del borde de la ventana, no se lo veía tan bien y no se movia. En su pie parecía tener un pequeño papel, realmente era muy intrigante para Lucas ese ser vivo que tenia delante de su mirada , necesitaba tocarlo, inspeccionarlo , ver como era y un maldito vidrio lo separaba del exterior. Mientras la niñera se reia de fondo y comia un paquete de galletitas, Lucas a sus espaldas llevaba una banqueta hacia la ventana. Una vez vio a su madre que abria la ventana aquella y recordaba muy bien que tenia una perilla para que se abriera de par en par, necesitaba encontrar esa perilla. Puso la banqueta enfrente de la ventana y lentamente se subió, empezó a tantear la perilla hasta que la encontró. Ya la tenia pero ¿Cómo hacia? Empezo a tocarla y hacer cualquier movimiento para ver si se abria la ventana. Pasaron unos segundos y de repente no supo lo que hizo pero sintió como la ventana hacia un “crack!” y se abrió. Se tambaelo de un lado al otro ensima de su silla y casi se cayo pero se agarro rápidamente de la ventana y se estabilizo hasta recomponer el equilibrio. –“Bueno chau Clau madale saludos a los chicos……dale…..bueno…..besitos”- la niñera corto y cuando se dio vuelta para ver que estaba haciendo el nene, lo vio devuelta como lo había dejado sentado mirando por la ventana. Pobre pendejo, que horror tener un hijo asi. Le dio mucha lastima y fue a ver si el sol no le estaba haciendo mal. Se acerco, -“A ver Lucas te voy a tocar un segundito nada mas , solo para ver si tenes fiebre porque te dio mucho el sol en la cabeza todo el dia, ¿Me dejas si?” Parece que el chico se dejo tocar, pocas veces lo hacia. Se sintió bien , parecía que estaba formando un vinculo con el. Le toco la frente, la tenia un poco caliente. –“Tenes un poquito de fiebre, vamos a llamar a mama para ver que hacemos”-, se dio media vuelta y fue a buscar el teléfono. Lucas aprovecho cuando su niñera se fue, y volvió a abrir la ventana, de puntitas de pie llegaba.  Fue a buscar la banqueta para volver a subirse y asi  trepar y pasar hacia el otro lado. La agarro y rápidamente ya estaba pasando su pierna hacia el pequeño borde exterior del edificio. El edificio donde el vivía tenia 40 pisos y ellos estaban en el 30. Ya el niño estaba completamente del otro lado de la ventana, apoyado agarrándose del marco exterior dela ventana. Corrio la mirada y vio hacia abajo, comenzó a marearse pero se agarro fuerte del marco con las dos manos para no caerse, allí estaba a unos centímetros, el animal. Estiro su brazo y lo agarro, de repente la punta de su zapatilla se deslizo y fue a para hacia el vacio, Lucas emitió un gemido y tiro todo su cuerpo hacia dentro, cayo ensima de la banqueta y luego en el piso. La ventana del envión se cerro automáticamente. Y escucho como de la otra habitación venia su niñera corriendo para ver que había sucedido, era muy tarde para agarrar la banqueta, asi que metió al animal dentro del bolsillo de su buzo y se quedo callado. –“Que paso!”- grito la niñera, -“¿Que hiciste Lucas con esa banqueta? Te podes matar, veni para aca”-, lo agarro del brazo y el niño comenzó a gemir y a moverse, -“Calmate, que tenes fiebre, dale Lucas, vamos a tu pieza”- ,lo llevo a la rastra hasta su pieza. –“Quedate aca que tengo que ir a buscar algún analgésico al botiquín del baño porque parece que si yo no me hago cargo de vos tu mama menos”- se retiro de la pieza dejándolo  a Lucas solo. Era su ultima esperanza, no le gustaba la niñera que tenia, nunca le gusto,lo tocaba demasiado, quería irse, quería ir con su mama. Saco al animal del bolsillo y le retiro el papelito que tenia en la pata y se lo guardo en el bolsillo, luego dejo la paloma allí muerta en su pieza y se corriendo hacia el baño. La niñera estaba en cunclillas de espalda a la puerta buscando en el botiquín un analgésico, el niño fue agarro la manija de la puerta , -“Lucas que haces…”- de un portazo cerro la puerta y la cerro con llave. Del otro lado no paraba de gritar la mujer, -“Pendejo que haces!”-, -“Te voy a matar! Te lo juro! Pendejo de mierda!”-. Trotando fue hacia la puerta de la casa, la abrió y se escapo. Tomo el ascensor y bajo hasta el hall de entrada. No estaba el hombre ese que tanto le daba miedo, un anciano con bigotes negros y cabello blanco que siempre quería hacerle muecas o jueguitos y el terminaba gritando. Salio corriendo y empujo la puerta de vidrio y en un instante estaba parado en la vereda. Ahora ya formaba parte de ese universo que existía, de las historias que el tanto se imaginaba, ya era una cabezita mas en la calle. Le entraron ganas de saber como se veria desde su ventana pero no quería volver mas allí. Comenzo a caminar perdido por la calle, doblo en una esquina y lo asombro un camión blanco lleno de círculos de colores. Un señor estaba en la parte de atrás moviendo unas cosas. A Lucas le llamo la atención y lentamente fue acercándose hasta quedar atrás de un auto que se encontraba detrás de la camioneta. Alli había un hombre vestido de blanco, bastante joven, con un sombrero blanco que le quedaba bastante ridículo. La camioneta atrás tenia como una cortina de metal pintada de blanco y con otras pintadas que decían “HELADOS MAURITO”

¿Que se siente ser muy poderoso, manejar a un monton de personas, tener una gran casa, un gran auto, todo el dinero que uno pueda pedir e incluso ademas una linda y sexy mujer al lado? Habria que preguntarle a Jorge, porque cada vez que en alguna reunión familiar se tenia que presentar o con algún socio extranjero, hacia siempre el mismo chiste. Siempre caia mal, era un comentario muy engreído pero alguien una vez le había dicho que era el hombre mas grandioso de la Argentina y el se lo creyo. Hacia años que manejaba y era la cabeza de la empresa láctea mas grande del país. Fue heredero de la empresa, su tio se la había cedido ya que no tenia hijos y la persona mas allegada y cercana que tenia era el propio Jorge, hubo un cambio en el contrato por los apellidos aunque la sangre era la misma. Los fundadores fueron los bisabuelos de Jorge, gente trabajadora y fieles a sus empleados, como toda empresa empezó de abajo con poca gente y poco a poco a medida que paso el tiempo fueron creciendo hasta convertirse en lo que eran ahora : una gran empresa liderada por un idiota, porque hasta Jorge lo sabia, el era un idiota, su mujer se lo hacia saber todo el tiempo. Era un padre de familia, estaba casado hacia ya 10 años y tenia un pequeño hijo de 10 años el cual tuvo apenas conoció a su esposa, con ellas las cosas no iban bien pero seguían ya que el necesitaba dar una buena apariencia a los medios, ser el padre de familia, el hombre perfecto y supone que su mujer lo aguanto todo este tiempo porque necesita la plata y el sustento económico, pero hacia mas de 3 años que estaba hipnotizado por Margarita y apenas ella le dio el “Okey”, al poco tiempo ya había subido de rango hasta lo que es ahora, gerenta en finanzas de la empresa.  Mantenian una aventura hacia ya mas de 5 meses; todo había comenzado un miércoles cuando el la obligo a quedarse después de hora con la excusa de que tenia que hablar ciertos temas con ella. Despues que todos los empleados se fueran, Jorge vio que quedaba un pibe joven de publicidad con la computadora. Fue y a los gritos le dijo que se fuera, -“¿¡Que queres quedarte mas tiempo en la oficina boludo!?”-,-“¡Mira que no te pagamos por quedarte hasta estas horas!”-. El joven empleado se fue con la cabeza gacha mientras Margarita con una sonrisa malévola se quedaba mirando la escena, no cabia dudas a Jorge le encantaba demostrar su poder. –“¿Que hice de malo Sr?”- comenzó la conversación ella con un tono muy sensual y provocativo,  Jorge lo vio venir. –“Creo que vas a hacer algo mal, mejor dicho, podrías hacer algo mal”-,  Margarita emitió un gemido de sorpresa,  -“Ah! Expliquese mejor señor, no lo entiendo”-, sonrio. –“Por favor no me digas señor, decime Jorge”- le dijo sonriendo el magnante empresario. Continuo diciendo –“Sabes en esta empresa tenemos los mejores productos lacteos-“, “La mejor leche”, con una sonrisa perpicaz lo interrumpió Margarita, -“Exacto, la mejor leche. Y seria una pena que no la probaras”- se le insinuo . –“¿Y usted quiere que pruebe su leche?”- La conversación cada vez tomaba un color mas rojo. –“Quiero, deseo que si puede y tiene tiempo Margarita, se quede conmigo en mi despacho y se tome un rico vaso de leche conmigo”-, la mujer se acomodo en el sillón de cuero delante de su escritorio y cruzo las piernas otra vez para seducir a Jorge, -“Me gusta su idea y como la acepto, también la modifico probare su leche pero vayamos a un restaurant o bar cerca y juro que comprare su leche”-. Al empresario no le gusto mucho la idea, el la quería en su despacho, la quería sola para el, pero no se podía rehusar y tampoco podía decirle que no al angel que tenia enfrente. –“Me parece bien”- le dijo el , -“Vio que le iba a gustar señor”-, “Jorge”, le corrigio sonriendo, -“Ah cierto, siempre me olvido. Y parece queme voy a tener que ir acostumbrando”, le dijo riendo entre dientes y mirándolo fijo. Los dos rieron y salieron de la oficina y pararon en el bar mas cerca, ella no tomo leche, sino café y luego la llevo a la casa. Asi comenzó las idas y vueltas de un viejo empresario con una mujer joven dispuesta a todo.
Hacia ya cinco meses que venían saliendo, tuvieron sus momentos hot aunque ella siempre lo paraba cuando tenían que llegar al acto sexual. Siempre había algún problema. Muchas veces estaba indispuesta, otras tenia que irse rápido, cumpleaños de un sobrino,etc. Siempre tenia cosas que hacer y se rehusaba. Jorge se dio cuenta que la mujer le gustaba el poder y que también no quería saber nada de sexo. Un dia mientras estaban a los besos en la oficina el le dijo, -“Sacate la ropa”-, -“No me parece”- le dijo ella, -“Entonces voy a tener que cortar todo y que vuelvas a tu puesto”, la desafio el con un tono leve. Inmediatamente Margarita sin decir palabra alguna comenzó a sacarse la ropa y cambiar completamente de actitud. Lo desvistió a el e hizo que le tocara los pechos, pero antes de que el se le acerque, ella le dijo parándole la mano a tan solo centímetros, -“Ah, espera un momento. Sabes, me gustaría mucho poder tener un auto nuevo, podríamos salir mas y hasta podría ir a mi casa y llevarte conmigo”, le dijo con mirada frívola; Jorge no sacaba la mirada de los pechos de su amante, -“Eh, ¿que me dices Jorge?”-, -“Claro, claro cualquiera para vos”- le dijo gediendo desesperado por tocarla. Margarita rio y se dejo tocar los senos y asi obtuvo su primer auto y comenzó a saborear el placer de la manipulación sexual.
Ahora en la actualidad, con emplezo nuevo , auto nuevo y un ropero lleno de prendas iba caminando con Jorge a su lado. Ella tenia una planilla en la mano y el vestia un saco importado donde se le marcaba la panza con unos mocasines lustrados, era un dia de chequeo. Paseaban por los salones mirando ejecutivos mientras Margarita anotaba todo , ella le nombraba a los trabajadores que Jorge estaba mirando, le decía su expediente y se retiraban. Todos los empleados miraban al duo que caminaba por los pasillos como el demonio y la muerte juntos, el miedo que les tenían era enorme y eso a Margarita le fascinaba; a Jorge le gustaba que todo el mundo sepa que la imponente mujer que tenia al lado, era suya.
Mientras caminaban por los pasillos pasaron por la oficina de Ricardo, el empleado estaba sacando fotocopias, hoy no tendría que estar trabajando. Era un hombre muy profesional en lo que hacia, le gustaba ir al trabajo y parecía que tenia la misma ambicion de Jorge y ademas compartían el mismo gusto para las mujeres; antes de que el estuviese con Margarita, se había enterado que Ricardo la había invitado a salir pero su secretaria se rehuso a la invitación y lo dejo pagando. A Jorge le gusto mucho saber que ese fracasado no había podido conseguir a su amante y que nunca iba a poder ser tan exitoso como el era, en un momento de cólera cuando se entero de los sucedido pensó llamar a la esposa de Ricardo Mayra, pero aunque el tipo era un idiota , tenia que aceptarlo era un muy buen trabajador y despedirlo de la empresa resultaría una gran perdida. No se tomaba vacaciones hacia ya mucho tiempo, ya era hora de que se tome un par de días, ademas si la seguía estirando los de recursos humanos en cualquier momento podrían caer y hacerle una demanda porno cumplir con las reglas de los trabajadores. Dias atrás había llamado a Ricardo a su despacho, -“Si señor , usted me llamo”-, Y si como no voy a saber lo que yo mismo hago, ¡idiota! pensó Jorge; -“Si Ricardo, mira te llamo porque me parece que estas haciendo un gran esfuerzo por trabajar, y me parece que esta perfecto,muchos trabajadores se tendrían que sentir orgullosos con vos, sos un gran ejemplo, creeme lo que te digo; pero me parece que ya es hora que pares un poco y te tomes un descanzo”-, -“Pero señor no necesito un descanzo estoy en perfectas condiciones, estoy saludable”-, -“Pero se te ve estresado Ricardo, un hombre no puede trabajar tanto tiempo, tantas horas, todos tenemos un limite y no quiero que lo toques, seria muy peligroso para vos”-,-“Pero…-“, Jorge lo interrumpió –“Ademas ¿que es de la vida de la pobre Mayra, Ricardo? Una mujer necesita del hombre en una casa, pobre mujer debe estar sola todo el tiempo, vamos tomate unos días, yo te lo digo”-, -“Pero si sabe que los exámenes médicos dijieron que estaba todo bien”-, -“Si pero vos sabes Ricardo vos sos mi responsabilidad y necesito, realmente que te tomes unas vacaciones o algún pequeño descanzo, por favor te lo pido”- le rogo Jorge. La charla continuo unos minutos mas y Ricardo se fue del despacho aceptando de que ya era hora que se tome un descanzo. Cinco días arreglaron con Jogre, cinco días en su casa o en donde quiera pero no tenia que aparecer por la empresa durante cinco días ni hacer trabajo domestico.
A pesar de tanta charla, el hombre que supuestamente tendría que estar en su casa con su mujer, estaba trabajando, sacando fotocopias. A penas Jorge lo vio pensó: Dios que grano en el culo que sos Ricardo.., aprovecho que estaba de espalda a ellos para darle un susto, -“¿Ricardo, que haces aca?”-, su empleado no se sobresalto y a Jorge no le causo ninguna gracia que su plan de asustarlo no haya salido como quería, -“Oh señor…¿como anda?” le dijo en tono bajo, -“¿Qué arreglamos la semana pasada Ricardo?”- Margarita estaba mirando toda la situación con el mentón hacia arriba casi como disfrutando de la previa de lo que seria una pelea entre superior y subordinado. –“Ya lo se señor, el descanzo…pero tenia que venir”-, -“No voy a discutir mas, dejalo todo ya”, Jose tenia el ceño fruncido para emanar un poco de miedo hacia su empleado, en cierta manera ,realmente lo tenia cansado.  Con la voz temblándole su empleado abrió la boca, -“Per-per-done señor..”- , una de las hojas que tenia en la mano se deslizo de su mano y cayo al suelo cerca de Jorge, este camino unos pasos y logro agacharse, mientras su gran panza de dobalaba hacia abajo le dijo en un tono mas suave, -“De verdad Ricardo,por favor deja ya el trabajo un rato”-,-“Si,si ya lo hare. Es que vine a sacar unas fotocopias que son para el jueves…es que andamos un poco retrasados”, Margarita con esa sonrisa malévola en la boca se acerco mas hacia la puerta y se dirigió a Jorge pero sin retirar la mirada a los ojos de Ricardo y dijo ,-“Vamos dejalo tranquilo, si quiere romperse el culo trabajando es su problema”- A Jose no le hacia mucha gracia que su amante interfiera en las medidas que tomaba pero no podía negarle esos derechos  a esa hermosa mujer que tenia en frente, si ella lo quería, lo tendría. Miro a Ricardo –“Bueno, esta bien, pero apenas termine vuelva a su casa, se lo ve mas cansado de lo habitual. Y mandele saludos a Mayra de mi parte”-, -“Gracias igualmente señor y que tenga buen dia”-. El jefe y su amante se retiraron de la oficina, era la ultima. Dejaron las cosas en el despacho, agarraron sus abrigos y bajaron al hall de entrada de la empresa y se largaron en el Mercedes de Jorge. En el auto, Margarita comenzó a tocar la entrepierna de Jorge mientras este manejaba, -“¿Sabes que mi amor? Hoy estoy lista, tengo ganas de ya sabes que…vayamos a un hotel”-, Jorge se impresiono, no se lo veía venir,¿Tanto tiempo y hoy de la nada, Margarita quería sexo?,¿Qué le habrá hecho querer hacer eso? Continuo tocándole la pierna, acariciándosela. Ya Jorge estaba excitado y quería tenerla desnuda en una cama, no aguanto mas y encaro al hotel mas cercano.
Hoy era la noche.

domingo, 20 de mayo de 2012


Desde que tiene memoria a Roberto le encantan las mujeres, son hermosas, tienen curvas, pelo de todo tipo de color y forma, son exóticas tanto su cuerpo como su manera de vestir, como su manera de moverse. Para Roberto, las mujeres eran su dios; lastima que también desde que tiene memoria nunca le hablo a ninguna. La ultima mujer a la que tuvo una aproximación, sin contar a su difunta madre desde hace ya mas de 8 años, fue su cita de baile de fin de curso : una gorda frígida a la que todos le decían “La elefanta” y era conocida por sus flatulencias continuas en clase, ella acepto al instante en la que Roberto casi con gestos intento decirle de ir al baile, el nunca pudo hablarle a una mujer y aquella vez que “La elefanta” se le planto adelante con su gran tamaño, al joven Roberto lo único que le salió de la boca fue unas vocales sin sentido, su antigua compañera de baile no era tonta y sabia lo que Roberto pretendía asi que acepto, vale aclarar que el baile no salió para nada bien. Su compañero de baile bailaba muy mal y ademas no podía ni hablar con el, ademas todo el mundo se reian de ellos, la gorda estaba acostumbrada a las burlas y casi ni le importaban pero esa noche se canso y tiro a Roberto contra la mesa de “canapes” donde acabo desparramado en el suelo todo manchado mientras todos sus compañeros, incluso “La elefanta”, se reian de el.
Luego del baile de fin de año escolar, Roberto nunca mas tuvo algún minimo acercamiento con una mujer, las evito siempre y nunca mas quizo saber de ellas. Se tomo el trabajo de conseguir un departamento  en el cual no tenga de vecina a una mujer, trabaja en un colegio donde el director y todos los directivos son hombres e incluso no tuvo relación con su madre desde los 25 años.
Ahora un Roberto de 58 años, soltero, depresivo, gordo, casi sin pelo y encargado de un colegio se encuentra tomando un café en un pequeño lugar, que nadie en el colegio sabe, ya que el lo encontró, con unos bizcochitos de grasa y masturbándose mirando la misma foto en la pared desde hace ya 10 años. Una modelo rubia acostada en la arena totalmente desnuda tocándose los pechos y tapándose la entrepierna con su pierna derecha. Desde hace mas de 10 años, Roberto se masturba con su imagen y nunca se aburre. De repente su rutina es interrumpida por unos gritos de una mujer, ¿Por qué las mujeres siempre arruinan su vida?. Decide salir de su escondite, un pequeño galpón abandonado que era utilizado como deposito de limpieza hasta que decidieron despedir a todas las mujeres de maestranza  ya que Roberto presento una queja diciendo que lo acosaban y que con tal que las despidan el tomaria el puesto sin pretender ningún aumento de sueldo. Asi es como acabo trabajando solo, como a el le gusta.  Salio del deposito y subió las escaleras que llevan al segundo piso, ¿Cómo podía ser que hayan mujeres si los alumnos habían salido hace mas de una hora? Cuando retomo el pasillo este del colegio que lleva al gimnasio vio que había agua en el piso y que conducía hacia la pileta del colegio, eran las chicas de natación. Los gritos no eran de miedo o desesperación sino de juego porque luego fueron acompañados por risas, Roberto noto como poco a poco su pene se erectaba dentro del calzoncillo, el impulso lo llevo a seguir caminando. Ya frente a la puerta del vestuario de mujeres, donde provenían las risas, Roberto ya no podía mas, no toleraba un segundo mas, necesitaba verlas, admirarlas, espiarlas. El era encargado hace mas de 20 años de ese colegio , se lo sabia de memoria, cada rincón, cada espacio oculto, el lo conocía. Dio media vuelta y subió la escalera caracol que llevaba a la sala donde se hacían los chequeos de sanidad para la pileta, allí manoteo el picaporte de una puerta sucia y antigua que se encontraba en un rincón, estaba cerrada. Desesperado saco el gran manojo de llaves y al instante agarro una , la introdujo y abrió. Adentro no había nada, solo dos aros de básquet rotos y oxidados, se agacho y saco una tapa de madera que simulaba un piso. Alli se encontraba un pozo de un metro de ancho y 40 centimetros de largo. Rapidamente se metió, aunque ya la edad y la panza que en los últimos tiempos había crecido , le dificultaron la entrada, pero como pudo termino cayendo a la habitación que estaba buscando.
Un angosto pasillo de 10 metros de largo y un metro de ancho donde por suerte todavía podía caber y caminar, con dificultad, de una punta a la otra. El pasillo era totalmente oscuro y las únicas luces que le entraban eran de los pequeños agujeros que tenían las paredes donde la luz se filtraba y daba contra la pared contraria como si fuese un laser. Roberto se acurruco en el segundo agujero, cada uno se separaba del otro a unos 2 metros. El encargado conocía ya ese lugar luego de 5 meses de haber empezado a trabajar en el colegio, poco a poco se dio cuenta hacia donde llevaba el pasillo y un fin de semana cuando nadie se encontraba en el colegio, decidió hacer los agujeros. De vez en cuando va hacia allí y se pone a espiar a las chicas que se cambian, ya que los agujeros dan hacia el vestuario de las mujeres. Roberto siempre ignoro el porque de ese pasillo pero nunca dudo en sacarle provecho. Y allí estaba como siempre, espiando a las adolescentes mientras se cambiaban, muchas veces se masturbo mientras lo hacían, pero hubo una vez que unas muchachas escucharon gemidos del otro lado de la pared y se asustaron. Los agujeros que Roberto hizo en la pared son de un tamaño y un diámetro el cual del otro lado no se puede apreciar por dos cosas : primero el tamaño del agujero y segundo el azulejo de colores negro y blanco da una especie de imagen hipnotica en la cual no te das cuenta que hay un agujero en la pared. Roberto había hecho todo un estudio de ese procedimiento, el no era para nada tonto. Lo único que se declaraba culpable era de ser chusma. Siempre le intereso todos los rumores del colegio y siempre que algo pasaba y el estaba presente, se escondia como siempre y espiaba. Si necesitabas saber algo acerca de lo que paso entre un noviazgo o si la chica nueva no se depila las piernas, Roberto era el primero en saber. Y allí estaba espiando como un pervertido el vestuario de las chicas mientras unas adolescentes charlaban y se contaba cosas “picantes” entre ellas. Pudo reconocer a todas, se sabe de memoria las caras de todos los alumnos del colegio, el problema fue los nombres, nunca pudo memorizar ni diez. Todas las chicas que se encontraban allí eran las del club de natación del instituto, siempre se juntaban los viernes a la salida del colegio, seis y media de la tarde, nadaban un poco y se arreglaban para salir a tomar algo por los bares de capital. –“Y Male al final venis con nosotras hoy?-“ le pregunto una rubia a una de las chicas que se estaban cambiando, -“Dale Male no seas anti veni”- le decía otra que estaba con el torso desnudo secándose el pelo. Una de las mas jóvenes, con cara de niña todavía se dio vuelta todavía tenia la malla mojada puesta, -“Perdonenme chicas pero no voy a poder, en serio les digo”- , -“Pero que es mas importante que nosotras tus amigas?”-, -“Mi abuelo por ejemplo y la ultima vez que Sali ¿se acuerdan como termine?”- , -“Como no acordarse…”- dijo la rubia. “Le di un muy mal disgusto a mi abuelo y acuérdense que es un hombre de principios, conocido, no puedo darle mala fama y que salga su nieta en todos lados borracha y vomitando por las calles,¿me entienden?”-, y todas casi a la par dijieron –“Esta bien Male!”-. Luego de unos segundos todas ya estaban cambiadas menos Malena que esta ordenando algo dentro de su bolso, -“Bueno Male nosotras ya nos vamos, ¿no te esperamos entonces?”-  le pregunto una de sus compañeras, -“No chicas, gracias puedo sola”- . Se fueron rápidamente todas mufando de que su amiga no las acompañaba a divertirse por ahí esta noche. Roberto iba ya a retirarse cuando vio que Malena comenzaba a desvestirse, lo hacia lentamente y cuando se saco la malla pudo verle los pechos rozados y jóvenes llenos de energía y juventud, tenia los pezones duros todavía del frio de la pileta. Su pene comenzó a bailar en su entrepierna, era hora de terminar lo que empezó hace ya mas de 15 minutos. Saco su miembro y comenzó a masturbarse mirándola por el agujero en la pared, a los 20 segundos que Malenta tenia decidido sacarse la malla, un portazo hace despabilar a Roberto y a la adolescente, de repente un joven musculoso de pelo corto entra en escena, Malena trata de taparse los pechos con la malla mojada, -“¡Que haces aca!”- le grita desesperada, -“Nada,¿ no puedo pasar por el vestuario a ver como andan las gatas del colegio?”- le dice el chico. Roberto lo conoce, es uno de los mas grandes y las pocas veces que lo espio o se estaba drogando o estaba agarrándose a las trompadas con compañeros, no era una buena señal que ese chico alla entrado al vestuario, volvió a meter su mientro dentro del pantalón. –“Que tenemos por aca”- el nuevo personaje en escena le intenta sacar la malla de los pechos a la chica, -“¡Que haces idiota!”-, -“Hey que pasa!”- intenta de nuevo, -“¡No me toques imbécil!”-, le grita Malena. Las amigas parece que ya se fueron hace rato. “Dale dejale a Albertito probar esas dos manzanitas”- , primera vez que logra acordarse de un nombre, el chico que estaba del otro lado de la pared se llamaba Alberto y le apodaban “El duraznito”, -“Voy a gritar eh”- le dice Malena, -“Dame esa malla”- le grita Alberto y le saca de un tiron la malla y con la otra mano va directo a tocarle los pechos, Male comienza a gritar y el le tapa la boca. –“Ahora vas a probar a “Duraznito” yegua”- le dice Alberto mientras le baja la toalla y mientras la apreta con fuerza le abre las piernas.
Roberto del otro lado de la pared no sabe que hacer, esta desesperado va a ser testigo de una violación, ¿Qué le dira a la policía? , ¿Qué contestaría cuando le pregunten que andaba haciendo ahí?, ¿Lo meterían preso también a el? Mientras pensaba del otro lado se estaba llevando a cabo una violación y aunque la situación era desesperante, el encargado del colegio volvió a sentir un cosquilleo en la entrepierna y su pene comenzó a erectarse de vuelta. Parece que en aquella habitación hay mas de un pervertido.

lunes, 16 de abril de 2012

La rutina mata; eso lo sabia desde ya hace mucho tiempo. Al poco tiempo que ya era un hombre casado y los días eran siempre lo mismo: levantarse temprano, desayunar, ir a trabajar, trabajar, volver a casa, cenar, dormir y otra vez comenzaba el siguiente día; siempre lo mismo, siempre la misma aburrida rutina. Hacia ya varios años que Ricardo estaba casado con Martina, fue un casamiento básico y al no le gusto mucho la idea de que las dos familias se juntaran en un mismo lugar al mismo tiempo solo por dos cuestiones : primera, le daba vergüenza su familia y segundo se llevaba pésimo con su suegro. Pero en fin, no todo fue tan malo , hubo una pequeña charla en el baño en la cual el padre de su reciente esposa le dijo que de ahora en mas era de la familia y que tendrían que empezar a llevarse bien sin importar que, Ricardo intento poder convivir bien con su suegro, cenas de domingo, algún que otro cumpleaños de la familia pero si uno se ponía a ver bien como eran las cosas, no tardabas en darte cuenta que entre los dos no había química y nunca la iba a haber.
Su familia nunca fue una familia ejemplar, ya por el mero hecho de que solo tenia una madre, su padre un golpeador y abusivo estuvo preso en Catamarca, su lugar de origen, por haber querido abusar de una vecina y luego golpearla con una plancha cuando esta se rehuso a querer tener relaciones con el, lo que siempre pasaba con su esposa, la diferencia que en vez de usar una plancha, utilizaba otros utensillos y en vez de acudir a la comisaria a hacer la denuncia, su esposa solo se tragaba el dolor y aguantaba por el bien de sus hijos, hasta que Ricardo los vio en una discusión y se dio cuenta que su familia iba por mal camino y tuvo que llamar a la policía. Asi fue como una tarde de Sabado, el pequeño Ricardito fue testigo de ver como se llevaban a su propio padre a la cárcel, es mas antes de cruzar el umbral de la puerta acarriado por dos policías, cruzo una mirada con su padre, que hasta el dia de hoy no se pudo olvidar.
En la actualidad vive en Caballito y trabaja en esta gran empresa de lacteos, empezó como un simple ejecutivo pero no podía negarlo, era bueno para los negocios y en poco tiempo ascendió hasta alcanzar un puesto en el que estaba satisfecho y podía controlar a los demás, eso era lo que a Ricardo le gustaba. Vive con Martina en su acogedor y pequeño apartamento, con un lindo auto por lo menos no tan pasado de moda y en buen uso y con una vida particularmente normal. Lastima que todo esto es lo que piensa Ricardo, pero la realidad siempre es otra depende de quien la mire.
En la empresa un tiempo antes de casarse, entro una preciosa y joven mujer buscando empleo, tez morena, pelo castaño con unas betas pelirrojas, ojos miel y unos labios muy pero muy carnosos, eso era lo que mas le gustaba a Ricardo. No pudo contenerse, la espiaba y la miraba, ella por suerte trabajaba en un piso mas abajo que el y de vez en cuando la podía ver, aunque nunca se animo a hablarle ya que el era un hombre comprometido. Un dia le llego la noticia que su “platónico” amor subiría al segundo piso para tener una entrevista de trabajo para poder comenzar a trabajar de secretaria de piso y justamente el agasajado en relizar esa entrevista era el mismísimo Ricardo. Duro 35 minutos, de los cuales 30 se la paso traspirando y mirando vagamente sus pechos y su boca, se dejaba llevar intensamente por su imaginación y mientras ella hablaba de sus estudios y experiencias, el se la imaginaba desnuda teniendo relaciones y gimiéndole al odio, arriba del mismo escritorio en el cual ahora estaban teniendo esta adorable entrevista. Es obvio que a los días, ella comenzó a trabajar como su secretaria y al tiempo Ricardo empezó a notar que lo seducía, no pasaba por la cabeza de Ricardo. Todo lo que la mujer hacia para el era un acto de seducción, de intimidación, para el, ella estaba totalmente entragada a sus brazos, solo hacia falta una cosa : dar el primer paso. Casi al horario de salida, el la mando a llamar por unos supuestos documentos para firmar y cuando ella llego, lentamente se paro al lado de ella y le dijo al oído –“Que te parece si cierro la puertita y nos quedamos un ratito mas aca, la podemos pasar bastante bien eh”. Para el , fue su aliento o la manera en que en una frase tan corta dijo tantos diminutivos, pero su secretaria al instante lo vio con asco y cuando el se le quizo acercar le dio un primer cachetazo dejándole el pomulo colorado, el problema fue al segundo cuando Ricardo atrapo su mano y de un solo movimiento la empujo contra el escritorio tirándola arriba de el y tirando al suelo una lámpara de oficina, ella empezó a gritar pero el le tapo la boca y pudo tocarla un poco antes que esta le de con un cenicero en la cabeza y se vaya gritando. Al otro dia, la mando a llamar y se alegro en saber que no le había dicho nada a nadie sobre el incidente, pero como sabemos a Ricardo le fascina el poder y esa tarde le dijo –“Mira piba, entre nosotros aca no paso nada entendes? Vos aca ayer no estuviste y arriba de este escritorio no pasaron nada mas que papeles y documentos entendido? Porque vos sos una pendeja muy chica para quedarte sin empleo y para que en tu curriculum figure un fuerte problema en sociabilizar con el entorno y repitente incompetencia laboral no?” Fue asi de fácil, nunca dijo nada y hasta el dia de hoy no hace nada mas que recibir ordenes de el y alguna que otra mirada o comentario abusivo.
Con respecto a su matrimonio era prácticamente igual, las cosas se hacían cuando el quería y como querían y solo cuando el las quería. No había “no” ni “pero” en su relación al menos en el trato que el tenia que recibir y cuando las cosas se iban de mambo o no las podía controlar con la palabra, usaba lo que el, un fuerte machiste de toda la vida, decía que era la gran diferencia entre el hombre y la mujer : la fuerza. Miles de veces cuando su matrimonio entraba en crisis por varios motivos, el los tranquilizaba o les tiraba un paño de agua fría, dándole algunos golpes a Martina. Siempre era le mejor solución, era fácil, sin ningún problema y parecía que su esposa siempre entendía, ademas el siempre controlo sus impulsos, los moretones no tenían que ser muy grandes y tenían que ser en partes del cuerpo donde no se podían ver con tanta facilidad. Asi fácilmente tomaba las riendas de su matrimonio, dentro de su cabeza, dentro de su punto de vista las cosas iban perfectamente bien : su mujer golpeada casi esclava a un matrimonio en el cual ya no tenia ninguna salida saludable, una secretaria amante con casi la misma suerte que su esposa, un buen empleo y un cuerpo saludable con el que tratar. Porque Ricardo aunque no iba al gimnasio tenia un cuerpo fornido, pelo enrulado negro y unos ojos marrones azabache que intimidaban, era bastante alto y tenia unas manos bien grandes. Los morentones de Martina lo comprobaban.
Ese dia Ricardo volvió de trabajar un poco molesto, el dia no fue bueno, las cosas no estaban saliendo como querían, la secretaria lo había ignorado y hasta lo miraba con desprecio y cuando llego encontró a su mujer llorando en el baño en vez de estar cocinando o preparando la merienda que es lo que debe hacer. Poco a poco se empezó a enojar y no había nada peor que Ricardo enojado, porque el sabia donde se encontraban los limites, pero cuando se enojaba, se cegaba y alguien ciego no puede ver y el ese dia no pudo ver muy bien los limites.

sábado, 7 de abril de 2012

El atardecer seguia esparciéndose por la hermosa y atolondrada ciudad de Buenos Aires, entre las calles, ya oscuras, vagaba Marcos. Hacia ya un tiempo que no se toleraba el mismo, estaba sucio, ya ni se acordaba cuando fue que se tomo su ultimo baño. La camisa celeste traspirada de hace años, unos pantalones camuflados que ya estaban negros y una campera para la lluvia color marron y con manchas de vomito, eran su única salvación en este dia tan frio de Agosto. Marcos llevaba una barba masomenos larga y en su piel había manchas de suciedad que ya no tenia sentido sacarlas, eran las cicatrices de un linyera. Habia perdido su empleo hacia mas de 6 años, un empleo “casi “ digno para los estudios que el tenia: un secundario completo y fin de la historia. Trabajo 2 años en una gomeria, arreglando lo que podía de los autos que le llevaban; no sabia de mecánica pero se las arreglaba para no pasar hambre, aunque su poca táctica en arreglar coches y su poca responsabilidad lo llevaron a un despido obvio. Habia nacido en el interior, en Catamarca y lo habían abandonado en un descampado, fue la única vez que salió en las noticias. “Bebe abandonado a su merced en descampado en Catamarca” había salido en la tele y en los diarios pero al poco tiempo nada se supo de el. Una familia de Santa Fe lo adopto, vivio 10 años con ellos, un padre alcoholico y una madre religiosa, su padre adoptivo lo maltrataba y abusaba verbalmente de el y su madre nunca sintió que era de ella, ya que habían adoptado porque no podía quedar embarazada. En fin, Marcos duro poco tiempo en esa familia , un dia decidió que era mucha carga para el y se fue tranquilamente con un par de calzoncillos, una muda de ropa y muchos sueños en adelante. Tardo unos días en darse cuenta que la vida que estaba llevando era incluso peor que la que tenia antes. Se tomo un colectivo y fue derecho para Buenos Aires, vago y vivio en una casa de acogida. Trato de probar suerte trabajando de “chico de los mandados” para una confitería en Juramento pero como en todo lo que hacia Marcos, se aburrió y un dia se fue de su empleo sin avisar a nadie, en la casa de acogida no lo vieron mas y nunca mas se supo de el.
La ultima persona que vio a Marcos fue un tal Alexis, uno de los narcos bolivianos mas importante en Abasto. Sus matones le dijieron que un “pibe” lo estaba buscando y que quería meterse en el negocio. Alexis al verlo se dio cuenta del personaje que tenia delante : un vagabundo sin ningún proyecto de vida y que creía que podría probar suerte vendiendo drogas. Alexis no necesitaba de el, pero tenia que aceptarlo, sentía una gran compasión por el hombre delante de sus ojos. Le dio unos cuantos gramos de cocaína para vender pensando que su nuevo amigo al ver que no iba a poder venderle a nadie, ya que no tenia “cancha” en el rubro, se iba a frustrar tanto que terminaría inhalándosela toda y acabando muerto en alguna esquina. La verdad es que no fue asi.
Marcos con solo un poco de la droga vendida pudo comprarse una botella de whiskey barato y una nueva muda de ropa y asi comenzó a vender droga. Pero conocemos bien a nuestro personaje y al poco tiempo se aburrió de su empleo y no tardo mucho en empezar a probar su mercadería en vez de venderla. Una noche fue a lo de Alexis cuando este no estaba y le robo unos cuantos gramos mas. Alexis juro que si algún dia lo mataria con desprecio pero nunca mas lo volvió a ver, nunca mas nadie volvió a ver a Marcos.
Despues de varios meses, ya ni comia, la droga lo mantenía a salvo del frio y del hambre. Muchas veces se quedaba dormido y ni se daba cuenta, despertaba babeado o algunas veces vomitado tirado en algún callejón, se levantaba y seguía caminando solo por las calles. Una noche se encontró con un pobre hombre que salía de trabajar en su bicicleta y algo se le paso por la cabeza a Marcos, que tal si le robaba? Necesitaba una nueva botella de whisky y algún que otro placer sexual de algún travesti de Palermo que no le tuviera tanto asco como para aceptarle unos pesos y practicarle sexo oral. Asi fue como Marcos simulando que tenia un arma y con la ayuda de su aspecto, pudo darle miedo al hombre y robarle unos cuantos pesos, ya encontró su nuevo empleo: robar.
Un dia mientras le robaba a un joven que salía de estudiar de la universidad lo vio un policía y recibió unos cuantos golpes con una cachiporra antes de poder escapar; se dio cuenta que era peligroso y que podía caer preso en cualquier momento. Entonces siguió robando pero a casas deshabitadas. Era un buen negocio, esperaba que el dueño de casa se fuera y de alguna manera u otra entraba, sellevaba algunas cosas de valor y las empeñaba.
Esta era su situación actual : un linyera drogadicto y ladron.
Ya el sol estaba bajando y hacia frio, Marcos comenzó a vagar por las calles de la ciudad sin ningún objetivo , todavía. Penso que ya había caminado demasiado en el dia y que necesitaba tomarse un descanso e inhalar un poco de cocaína. Al sentarse y empezar a saborear de su antigua compañera blanca y polvorienta, sus ojos empezaron a desvanecerse y a cerrarse, quizo tomar un sorbo de su botella pero no recuerda haberla sacado de su bolsillo, lo ultimo que recuerda es el despertándose ya en mitad de la noche en el mismo lugar de donde se sento al atardecer. Tenia las manos heladas y estaba temblando, necesitaba un poco mas de droga y algún sorbo de whisky. Pero la suerte no estaba de su lado, al meterse las manos en los bolsillos de su campera, la cocaína no estaba y su botella estaba tirada vacia a su lado con todo el liquido desparramado en el suelo. Entro en desesperación, comenzó a traspirar, había sido robado mientras dormía. Nunca le paso eso, porque en realidad nunca nadie tuvo el coraje para robarle ni menos tocarlo. Necesitaba tomar, drogarse. Todo comenzó a darle vueltas, necesitaba una nueva casa para robar. Necesitaba dinero.
Comenzo a caminar desesperado y a una rápida velocidad rodenado calles para ver casas que estén deshabitadas. Vi gran cantidad de personas vulnerables para poder robarles pero no podía, tenia miedo al mismo tiempo. Dentro de su cabeza, las pocas neuronas que le quedaban saltaban de un lado a otro. De pronto en uno de los callejones entre los departamentos vio el cuerpo de una mujer sentada y con los ojos abiertos y su mirada perdida. Al no saber si estaba delirando o no , prefirió irse y no saber nada al respecto. Hasta que vio una linda casa con buena iluminación y un gran hombre gordo y con poco pelo canoso que salía de esta y entraba en su hermoso y deportivo auto. Marcos ya encontró su nuevo objetivo y de pronto la desesperación y el miedo desaparecieron, necesitaba entra cuanto antes a la casa. El viejo se fue y la casa parecía gritarle “Veni! Veni!” No lo dudo dos veces y poco a poco comenzó a planear su rápido robo.

jueves, 10 de febrero de 2011

Jose salió del edificio en el centro después de haber tenido la conversación con Luciana, una conversación que el unas horas antes pensaba que lo iba a ayudar, que lo iba a poder levantar como una mano solidaria del gran pozo donde el se encontraba, el pozo de la adicción, el pozo del vicio, el pozo del juego. Tenia un falcon destartalado, del año 80, todo oxidado pero era una de las únicas cosas de valor que le quedaban, las demás las había perdido en la ruleta el año pasado. Vivia en un “Ph” cerca de la villa 31, pero nunca formo parte de ella,porque a pesar de ser un vicioso y jugador el también juzgaba y era un poco fachista y para el eran todos negros de mierda.

Llego a su casa, la compartía con una señora grande que era buena trabajadora, limpiaba en varias casas de capital y se ganaba el pan de cada dia, además su vecina lo había ayudado de ese “pozo” muchas veces prestándole dinero o consolándolo, en fin era una buena mujer. Esta estaba baldeando la vereda, el la saludo con un beso, abrió la puerta del pasillo y luego la de su casa. El olor a humedad y viejo le pellizco el cerebro, sentía que se desmayaba por unos segundos hasta que se volvió a recomponer y fue al baño. Las manchas de humedad por todas las paredes hacían juego con los sillones sucios de polvo y manchados de quien sabe que sustancia. Salio del baño y fue hacia la heladera, pudo ver una cucaracha que corria rápidamente para escabullirse debajo de la alacena. La heladera contenía una botella de limón Minerva y una porción de pizza seca de hace quince días, la saco, la miro y tuvo el breve impulso de comerla pero luego pensó que ya era demasiado daño a su dignidad y la tiro, no había comida. Se sento en esos sillones horribles del pequeño living y comenzó a llorar con las manos en la cabeza. Su vida era pésima, el lo sabia pero no podía hacer nada, ya se sentía que no servia, sentía que era mejor estar muerto. De pronto volvió el mismo estimulo, pero no el de comer esa porción de pizza rancia en la heladera, otro que ya conocía, otro que había experimentado hace varias años, le vinieron ganas de ir al casino, de ir al bingo de jugársela toda. Pero otro estimulo le decía que no, que no debía, pero ya era muy mala su vida para andar cuidándose, era jugarse la vida, el todo o nada. Se levanto, abrió la puerta y se fue. La señora ya no estaba, mejor asi no lo veía ni le preguntaba adonde iba ya que muchas veces lo pesco y lo mantuvo para no ir. Agarro el falcon y encaro para capital, al primer bingo o casino que encontraba entraría y se la jugaría toda, lo poco que le quedaba se lo jugaría, porque ya estaba jugado, el juego para el ya estaba terminando.

martes, 8 de febrero de 2011

Luciana, la psicologa de Martina. Se encontraba dentro de su consultorio terminando una sesion. “Mira Jose, yo veo que tu problema es el vicio al juego. Estas entrando en una etapa difícil de la vida, casi estas en los cincuenta y la gente en crisis puede hacer cualquier cosa , vos lo tomaste por el lado del vicio al casino, a las cartas. Pero tenes que saber que todo se puede solucionar, pero lamentablemente yo no puedo. Lo que podrias hacer y te aconsejo, es ir a los centros u organizaciones de adictos y pedir ayuda alli”, “¿Enserio doctora?”, “Si, esos lugares son muy buenos, limpios-“, Jose la interrumpio, “¡NO! ¡NO! ¡NO! Si es enserio que usted no me puede ayudar”. Luciana miro a los ojos de su paciente, estaban cegados, ese hombre estaba desesperado. “Mira Jose, te voy a ser sincera, veo que estas destrozado, estas completamente perdido en tu vida y necesitas apoyo, gente que te ayude, yo ojala pudiera ayudarte pero de lo que yo trabajo, esto no tiene nada que ver”. “Pero, pero..¿usted no ayuda a las personas?”, “Si-“, “¿¡Y entonces!?” otra vez la interrumpio. “Pero no sobre estos casos, por algo existen los centros de atención a los adictos”, Jose se quedo mirando el suelo, estaba perdido, la psicologa se lo dijo y ya no habia vuelta atrás, nadie lo podia ayudar. “Gracias por todo doctora”. Se levanto del divan. “Pero todavía faltan quince minutos para terminar la sesion”, “No importa, ya estoy jugado”. Jose se dio media vuelta, abrio la puerta y se fue. Luciana se quedo callada y triste por su paciente, ella se desganaba mucho cuando veia a sus pacientes con sus pobres vidas y era mucho peor cuando no los podia ayudar o peor aun cuando se enteraba que se suicidaban.

La psicologa estaba sentada en el sillon con su pequeño libreto en la mano donde escribe todo lo que sus pacientes le dicen, Luciana tenia titulo y su profesion le encantaba. Escuchar los problemas de los otros y tratar de solucionarlos, desde chiquita siempre le gusto ayudar a los demas. Pero nunca le gusto que la gente se meta en sus problemas. Porque Luciana a pesar que solucionaba problemas o ayudaba a la gente, nadie la ayudaba a ella con sus problemas.

Luciana era una madre soltera con un hijo autista. Tuvo su hijo con uno de esos machistas que como dice ella a todos los que le preguntan sobre el padre de su hijo : “esos boludos que la ponen, te usan y se van”. Se dio cuenta que estaba embarazada a los veintiseis pero ya era demasiado tarde y no habia rastros del pádre del chico. Lo crio sola con la ayuda de su madre pero luego esta cansada, se fue a vivir a Italia con sus familiares. Su madre le ofrecio acilo en Italia, pero ella decidio quedarse en la jungla de cemento. A los cinco años después del nacimiento de su hijo, los doctores le dijieron que tenia autismo. Luciana que sabia mucho del tema intento ayudarlo lo mejor posible. Al principio le dio toda la contencion que necesitaba pero luego a los diez años, se canso. El pequeño Lucas, no hablaba, los chicos de la escuela lo cargaban con su problema. Luciana estaba cansada, Lucas parecia un cuerpo vegetal no hacia nada solo quedarse sentado y mirar a la nada. Ella sabia todos los sintomas de la enfermedad y habia algunos casos donde el chico podia llegar a un nivel de socializar un poco. Pero Lucas estaba adentrado en su ser. No habia manera de ayudarlo y su madre estaba cansada, tan cansada que contrato a una niñera para cuidar de el y prácticamente se olvido de su hijo.

La psicologa salio del consultorio y fue hacia el mostrador donde estaba la secretaria, “Lily ¿quien tiene que venir ahora?”, le pregunto a su secretaria, la joven de unos veinte años que hacia mas de un año que trabaja con ella , le contesto mirando la agenda en el computador, “La Señorita Archiaga Martina”, “Buenisimo, debe estar por venir ahora. Mandala a mi consultorio cuando venga.”, “Ok”. Su secretaria le aviso antes de entrar al consultorio, “Ah, señora me olvidaba. La niñera de su hijo llamo, dijo que tenia un poco de fiebre si lo podia llevaba al medico y cual por su obra social”, Luciana se quedo mirandola y le contesto, “Decile que haga lo que le parezca total a ese pibe ya no lo cura nada”. La secretaria se quedo paralizada con lo que le contesto su jefa y a los pocos segundos llamo a la niñera y le aviso.

Luciana se quedo pensando sobre Jose, ese pobre hombre y ella no pudo ayudarlo. Se sentia igual cuando no pudo ayudar a su hijo y decidio dejarlo a la deriva de su enfermedad mental. Empezo a divagar por su cabeza hechandose la culpa hasta que el toque de la puerta la hizo volver en si. “Pase” dijo en voz alta. Se abrio la puerta y entro Martina. Su psicologa se sorprendio, estaba muy linda esa tarde. “¿Que haces Martina? ¿Todo bien? Toma lugar por aca”. Martina no le sacaba la vista de ensima y se sento en el divan. “¿Como andas Luciana?”, “Bien bien pero lo importante es como andas vos, ¿tenes una fiesta hoy?”. Martina se quedo callada mirandole la boca a su psicologa la atraía mucho y se decidio, penso “ ya esta , estoy jugada”. Y le contesto, “No, me vine asi vestda..para usted”. Luciana no entendio la respuesta, es que tampoco ella se podia concentrar, su paciente estaba muy linda y su fantasia siempre fue estar con una mujer una noche, pero eso estaba prohibido, era una madre, tenia un hijo, pero la mismo tiempo hacia mucho que no se divertia y tambien compartia algo con Martina, últimamente odiaban a los hombres.